«El Pajaro» es una canción de mi último disco “La nota más alta” que trata sobre el modus vivendi de un galán, un conquistador que va por todos los nidos que le quieran calentar. Los arreglos del violín pretenden imitar también los trinos de los pájaros, de un modo parecido al que hacen algunos músicos de Hungría en canciones tradicionales como “Dinicu” (el “pájaro” traducida).

El argumento de la letra me hizo inclinarme por un estilo muy masculino, tipo a las rancheras, donde la voz lírica brilla mucho, siempre con ese perfume a vida canalla, nocturna y etílica. El mismo aroma que desprende mi canción “El pájaro“:

Tengo fama de galán, de querer a las mujeres. 
Y no tengo más intereses que volar en libertad, 
y vivir intensamente el amor y los placeres.

Tengo fama bien ganada de ser pájaro avispado, 
en mi canto queda claro: nadie me puede cazar. 
Yo voy por todos los nidos que me quieran calentar.

Siempre quise volar libre aunque fuera contra el viento, 
soy el pájaro que vuela sonriente todo el tiempo.
Canto y río por las noches, voy volando por el día. 
Pongo el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.

Tengo claro que la vida se nos pasa en un suspiro, 
mientras sigo mi camino a veces paro a cantar 
las bellezas de la vida a quien me quiera escuchar.

Siempre quise volar libre aunque fuera contra el viento, 
soy el pájaro que vuela sonriente todo el tiempo.
Canto y río por las noches, voy volando por el día. 
Pongo el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.