Soy músico desde siempre.

La tradición es la transmisión del fuego, no la adoración de las cenizas. Grabo discos de música folclórica y también adoro la artesanía de componer canciones sobre historias cotidianas que viven personas como tú. Hago Canción ligera, Folk y Tradicional. Mi música no es para todo el mundo pero podría ser la que buscas.

Me apasiona cantar. 
Escucha esta versión en directo de "My Way" (A mi manera).

Canto en lengua asturiana y española. Llevo toda la vida en los escenarios y mis conciertos son una fiesta donde toco instrumentos como el arpa, el violín, la zanfona, el violonchelo, la mandolina o la gaita. Aunque nunca me preocupó ser una estrella, soy parte la banda sonora de muchas personas. ¡¡Y eso me encanta!!

Tienes todas mis canciones en plataformas digitales.

Mi equipo de trabajo está comprometido con la elegancia, la calidad y la excelencia. Compartimos escenario con artistas de primera fila como The Chieftains, Amaral, Oysterband, Hedningarna, Capercaillie, La Pegatina, Carlos Núñez, La Musgaña, Víctor Manuel, Rachid Taha, Vincenzo Zitello o Kepa Junkera.

Ah!, y también terminé dos licenciaturas, un máster y un doctorado.

Contáctanos y haremos las maletas para llevar la música hasta tí.

Héctor Braga (por Carlos Garna)

Llevo toda la vida estudiando y trabajando.

Nací en La Felguera (Asturias) en pleno corazón de las cuencas mineras y metalúrgicas. En 1980 no había internet y los ordenadores eran unas máquinas analógicas exasperantes. No tuve ocasión de ser fenómeno viral ni un producto de los talent shows actuales, pero participé en las últimas huelgas y manifestaciones contra la crisis y el desempleo en mi tierra. Y eso es más importante, ¿no crees?.

Llevo el arte en la sangre y hago música hasta con un par de cucharas. Cuando mis maestros me mandaron al conservatorio aprendí la disciplina y el entusiasmo por mejorar y crecer. Yo no tengo un talento que venga de la facilidad. Trabajé muy duro y hoy soy titulado superior en violonchelo, licenciado en etnomusicología, máster en comunicación y doctor en musicología.

Crecí dentro del folclore de mi tierra.

Desde pequeño me aficioné a la canción tradicional de mano de mis abuelos. En el conservatorio no se enseñaba esto y la curiosidad me llevó a hacer trabajo de campo y grabaciones etnográficas en plena juventud (y sin carnet de conducir, que cuesta el doble). Me gradué en la universidad de la vida, aprendí instrumentos autóctonos como el rabel, la gaita o la zanfona y saqué cuatro discos de música folclórica hechos con mucho cariño y abundante material rescatado del olvido.

Poco después decidí labrarme un prestigio como cantante de asturianada (la canción tradicional de mi tierra). Me dí a conocer ganando el primer certamen al que acudí y con el tiempo logré una nómina de premios que abarcó todas las categorías (aficionados, absoluta y renovación). En esa escena local también ejercí de gaita acompañante, jurado calificador y hasta presentador. Culminé esta etapa haciendo mi tesis doctoral sobre el tema: investigué en 133 archivos sonoros (públicos y privados) y hoy atesoro la colección digital más importante que existe.

Trabajé de freelance, productor y compositor para otros artistas.

En los años 90 dí mis primeros pasos en la Rondalla Langreana, la Orquesta de Cámara del Nalón y fundé un grupo folk llamado Llangres. Al dominar instrumentos clásicos (arpa, mandolina, violín, violonchelo) empecé a colaborar con orquestas sinfónicas (JOSPA, OSPA, OCAS, OVIEDO FILARMONÍA, OSG…) y tuve la oportunidad de participar en muchas producciones discográficas (Vicente Díaz, Stukas, Vaf, Hevia, Tejedor, Corquiéu, Edu Vázquez, Toli Morilla…).

Estoy fuera del entramado de las sociedades de autores.

A veces tengo la impresión de ser un artista descoordinado con mi propio éxito, porque éste siempre me llega después. Tengo la sensación de ir por delante en lo que iniciativas artísticas se refiere: defendí la difusión online de la música, las descargas legales y compartidas, y abandoné la Sociedad de Autores harto de que, en lugar de velar por la dignidad laboral de los autores, se cargase a la ciudadanía de absurdos cánones por derechos de autor. Cuestionar a esta entidad y sus socios me condenó al ostracismo en ciertos escenarios (premios de la música, circuitos subvencionados…) pero el tiempo me está dando la razón. Desde entonces estoy acostumbrado a que mis opiniones sean noticia.

Si algún día se refunda una Sociedad de Autores pública y estatal, yo prometo ser de los primeros en apuntarse. La música se hace para que la escuchen otras personas. Prohibirles escuchar esa música porque no tienen dinero me parece muy triste. Mi postura está muy meditada: debes darte cuenta cuenta que soy experto en derechos de autor y que algunos de mis textos están publicados en revistas especializadas y en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Una carrera propia (algo tardía).

En mis inicios tuve que tocar en la calle y otros escenarios para pagarme los estudios y sobrevivir. Nunca le interesé a una discográfica ni a empresas de managament. Supongo que no vieron en mí nada digno de ser comercializado. Pero ser pobre e inseguro me hizo trabajar más duro. Si a nadie le interesa lo que haces, sientes un impulso enorme por volver a intentarlo. Así que con el tiempo fundé mi propio sello y llevé mis discos a grandes superficies. Soy un triunfador porque trabajo desde la independencia y el cariño de todos mis seguidores.

Actualmente compongo bandas sonoras para cine y teatro, colaboro con Stormy Mondays y vivo en Asturias, en el corazón de los Picos de Europa. Allí organizo fiestas populares y dirijo una banda de gaitas que reúne más de 100 gaiteros en su festival anual. Y una vez vendí un queso  Cabrales en 11000€ (sí, has leído bien).

Hice música por encargo para las bandas de gaitas Noega, Llariegu y Villaviciosa, el grupo de teatro Margen y cuando me invitan a colaborar con agrupaciones clásicas yo mismo elaboro mis orquestaciones y arreglos.

La nómina de grupos con los que compartí escenario es interminable pero me gustaría destacar a The Chieftains, Amaral, Oysterband, Hedningarna, Capercaillie, Shoogenlifty, Tannahill Weavers, La Pegatina, Carlos Núñez, La Musgaña, Berrogüetto, Vincenzo Zitello, Rachid Taha, Kepa Junkera, Manolo Quirós, Hevia, Tejedor, Blues & Decker y Skanda. Y también –qué demonios– Gemeliers, Fangoria y Sweet California. Es lo que hay.

Cuando no estoy en los escenarios trabajo en la educación pública para crear un público exigente desde la base: la juventud. Por otra parte siempre creí que la tradición no son las cenizas que se adoran, sino el fuego que se transmite. Así que con 35 años recién cumplidos empecé una nueva etapa en mi carrera para volcarme en mis propias canciones.

Mi último disco es un EP de cuatro canciones. Se llama “La nota más alta” y lo publiqué en febrero de 2018.


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